Lo que aporta saber hablar en público en tu carrera

21.01.2018

ABC
MARÍA JOSÉ PÉREZ-BARCO - MariaJose_1610 Madrid
20/06/2016 01:42h 

Poseer la habilidad de comunicación, de saber hablar en público y de transmitir, de seducir con el don de la palabra resulta tal útil e importante para el desarrollo de una carrera profesional como dominar más de un idioma. Y precisamente son dos competencias de las que adolecemos los españoles. No nos faltan conocimientos ni formación académica, ni capacidad de trabajo ni creativa, ni espíritu de equipo, ni constancia, ni perseverancia... Pero sí comunicación y lenguas extranjeras.

«En el 84% de las profesiones se necesita hablar en público. Cualquiera que tenga que hablar con otras personas: arquitectos que exponen sus proyectos; un abogado argumentando ante el juez; los profesores y catedráticos dando clase; un médico en una conferencia; agentes de Policía que dan charlas en colegios; un mando intermedio hablando en una reunión; un concejal ante el pleno del ayuntamiento o una reunión de vecinos; un diputado... Es lo más importante para una carrera profesional junto con los idiomas, pero los españoles hablamos en público muy mal por nuestro sentido del ridículo y porque también nuestro sentido del humor no nos permite reírnos de uno mismo», afirma Mónica Pérez de las Eras, directora de la Escuela Europea de Oratoria.

El don de la palabra se puede entrenar igual que un idioma se puede dominar. «Todas las personas tienen algo bueno para hablar en público. Un buen orador tiene inteligencia emocional, está sereno, tranquilo, no pierde los nervios en una reunión conflictiva, ni en un debate, usa bien la voz y los gestos... Y eso se puede aprender», asegura De las Eras.
Desde luego, la capacidad de hablar en público supone un valor añadido para cualquier candidato a buscar empleo. Un estudio de Adecco concluye que entre las habilidades relacionales, lo más valorado por los departamentos de Recursos Humanos es el trabajo en equipo (69%) y la capacidad de comunicación (62%), por encima de la empatía (50%), de la capacidad de influencia (32%) y de poseer una red de contactos (26%). Sobre todo la comunicación es importante para puestos directivo y mandos intermedios. Sin embargo, el Observatorio de Innovación en el Empleo de Adecco, en otro estudio en el que participaron 19 multinacionales (BMW, Acciona, Coca-Cola, Ikea, McDonald's y Seur, entre otras), las compañías constataron las pocas habilidades de los jóvenes a la hora de comunicar.

Hablar en público es una competencia transversal, es decir, sirve para todo, «personal y profesionalmente y es de las más valoradas por las empresas junto con los idiomas», defiende Margarita Álvarez, directora de Marketing y Comunicación de Adecco. «Se trata de poseer la capacidad de trasmitir, de seducir y contagiar -explica-. Y eso se necesita como persona y como profesional, porque tienes que vender ideas, proyectos, liderar equipos.... Desde afrontar una entrevista de trabajo, por no hablar a la hora de montar tu propia empresa que depende muchísimo de cómo seas capaz de transmitir tu idea, de hacer vibrar a otro para buscar financiación o un socio».

«Los alumnos que practican el debate salen al mundo laboral con más posibilidades y capacidades»
Aunque falta todavía concienciación, cultivar las dotes de comunicación para encontrar empleo, progresar profesionalmente o encontrar menos obstáculos en la carrera va calando entre los universitarios. Prueba de ello son los clubes de debate que han surgido en muchas universidades españolas. «Los alumnos que practican el debate salen al mundo laboral con más posibilidades y capacidades. Y de eso se están dando cuenta las grandes empresas, porque quizá esos jóvenes no tengan tantos conocimientos técnicos ni académicos pero saben enfrentarse mejor a una entrevista de trabajo, no se ponen nerviosos, saben explicarse mejor, tiene más facilidad de transmitir y venderse. No es que la personalidad se mercantilice, sino que hay que pensar que hablar bien y transmitir bien es lo que crea un gran profesional», explica José García Mateos, profesor de Debate del Instituto de Empresa y director de la Sociedad de Debates de la Universidad Complutense de Madrid.i

Los clubes de debate en España
En el mundo anglosajón existe una gran tradición de cultivar las dotes de comunicación a través de los clubes de debate, donde participan alumnos que se presentan a torneos nacionales e internacionales. En España el club más antiguo de este tipo es la Sociedad de Debates de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) que se fundó en 1994 y el de la Universidad Francisco de Vitoria. Poco a poco van sumando adeptos, hasta el punto que en 2013 la Complutense organizó el primer torneo mundial de debate que se hizo en España. Este año le toca a la Universidad de Córdoba. «Casi todas las universidades del país ya tienen equipos de debate. Y tenemos tres campeones del mundo. El debate es una herramienta docente muy completa: trabajamos en grupo, se investiga, se crea un discurso, se argumenta; tocamos la retórica, la oratoria, usamos la palabra... Habilidades que hacen que luego sea más fácil para los jóvenes vender su idea, producto o empresa...», dice José García Mateos, director de la Sociedad de Debates de la UCM.